Llegaron al Parque de los Algarrobos un domingo cualquiera. Los niños corrieron por el sendero, los padres caminaron detrás conversando. El río San Pedro pasaba, nomás. Encontraron un lugar con sombra, se sentaron un rato, y los más chicos se pusieron a jugar con unas ramas. No hubo picnic planeado ni grandes poses, solo una familia pasando la tarde. Las fotos salieron así, sin forzar nada. 📸