Antes de la gran fiesta en Puembo, quisieron sellar su amor en un lugar mágico: Galápagos. Una ceremonia civil pequeña, sin artificios, con el sonido de las olas de fondo y el sol quemando despacio. Solo los más cercanos, un juez de paz, y ellos dos mirándose como si el mundo se hubiera quedado en pausa. 📸